Superando el alcohol

Miguel Angel
Miguel Ángel, Graduado de Narconon Puebla
 

Comencé a beber alcohol como un juego, por querer pertenecer a un grupo y por aparentar ser mayor. Cuando estaba en mis estudios de preparatoria comencé a trabajar en un lugar donde se mueven muchos intereses económicos, entré con el grupo que lideraba en aquel entonces.

Estaba por cumplir 18 años y ya comenzaba a gustarme la fiesta, el que era mi jefe me tenía mucha confianza y me llevaba a sus fiestas y reuniones. Siempre aceptaba porque me parecía muy interesante todo lo que se discutía ahí y sobre todo como se ponían de acuerdo para ciertas negociaciones, definitivamente quería ser como ellos.

Ese estilo de vida pronto comenzó a cobrar ciertas facturas, entre el trabajo y las fiestas mi desempeño escolar disminuyó y, entre varias escuelas, puede terminar con mis estudios de bachillerato. Después, fue la misma historia para la universidad, empecé a estudiar Leyes pasé por varias escuelas y me faltó año y medio para graduarme.

Muy joven conocí a mi esposa, me gustaba salir con ella porque disfrutábamos de los bares y fiestas. Aunque ella lo hacía más por compartir conmigo porque al tiempo, comenzaron los problemas. Cuando ella se embarazó de mi primer hijo, se dedicó por completo a la crianza y yo empecé a faltar a mi casa por buscar con quien compartir unas copas, los problemas con mi mujer empezaron a ser cada vez más cotidianos por mi comportamiento y hoy la comprendo perfecto. Este tipo de acciones nos llevó a varias separaciones a lo largo de 10 años que llevamos juntos.

Cuando estábamos separados mi esposa y yo, aprovechaba para tomar más porque sentía que nadie me controlaba y que tenía la libertad sin responsabilidad de hacer lo que quisiera. Si mis amigos llegaban a las 3:00 o 4:00 de la madrugada, a esa hora les abría la puerta y consumíamos varias botellas.

Al siguiente día, a veces no iba a trabajar o llegaba con resaca y con aliento alcohólico. Por el ambiente que se manejaba en aquel trabajo, no tuve muchos problemas, aunque sí para subir de nivel por parecer irresponsable y dejar las cosas a medias, no confiaban en mi para una mayor responsabilidad a pesar de tener las habilidades necesarias para ello.

También los ciclos de sueño comenzaban a alterarse, en la noche despertaba cada media hora y me sentía con mucha ansiedad. Llegué a consumir alcohol a las 6:00 o 7:00 de la mañana para poder dormir, si no tenía nada que beber en medio de la noche, salía a comprar más. Me llegué a tomar una botella por la noche, con tal de conciliar el sueño.

Enfrente de mi casa vive una señora que muchas veces se quejó por el ruido que hacía en mis fiestas, decidió poner una cámara de vigilancia que se dirigía a mi puerta y se veía como entraba gente a altas horas de la noche y también como salía a media noche a conseguir más alcohol. Como esta vecina es amiga de mi hermano, le enseñó algunos videos, mismos que formaron parte del convencimiento de mi familia que estaba teniendo un problema muy fuerte.

Una de las amigas de mi hermano es de la primera generación de Narconon Puebla y ella le platicó sobre el Programa. En un inicio, mi hermano me platicó al respecto y rechacé la ayuda, sentía que controlaba la bebida y que la dejaba cuando quisiera. Unas cuantas veces intenté dejarla, lo más que duré fueron 3 meses pero me bastaba tan sólo con un pequeño motivador de una discusión familiar o por ver un anuncio publicitario de alguna bebida para volver a consumir.

A principios de 2020 empecé a bajar mucho de peso, perdí más de 10 kilogramos. Ya no comía y las calorías las suministraba por medio de lo que bebía. Ya en mi trabajo no rendía igual. Estaba separado de mi esposa y mi hermano y mis padres estaban muy preocupados por mí. Fue en ese momento que el personal de Narconon fue a mi casa para realizar una intervención con la finalidad de que me diera cuenta de que tenía un problema muy grande pero que había una solución para ello.

Acepté ir a conocer las instalaciones. Cuando vi aquel maravilloso lugar y sentí la calidez de las personas que ahí trabajan, decidí probar. En un principio no estaba muy convencido de la efectividad del programa, pero sólo pensé en mis hijos y pensé en ya no defraudarlos más.

Mi hijo mayor tiene 13 años, es un adolescente que pronto crecerá y definitivamente no quería que viera en mí a un padre alcohólico. También tengo a mi pequeño ángel, mi niña quien tiene 4 años y que está en espera de una tercera operación del corazón ya al nacer le detectaron una cardiopatía congénita y durante sus primeros meses de vida la operaron un par de veces.

“Mi pequeño ángel fue el motivo más grande”

Finalmente estaba instalado en Narconon Puebla y sentía que ya no tenía nada más que perder, mi familia estaba preocupada y mi esposa desilusionada, mis ahorros se habían terminado y mi trabajo lo acababa de perder. Así que me dispuse a no tener ningún tipo de distracción para realizar el Programa, pensaba que quizá era una oportunidad que la vida me estaba dando para arreglar y replantear muchos aspectos en mi vida.

Pasé de lo más confortable en la retirada de drogas y después de eso me fui al sauna. En este paso fue donde me di cuenta de la efectividad del Programa. Primero vi como mis compañeros iban mejorando y después lo experimenté yo mismo. En verdad considero que el éxito del Programa radica mucho en esta parte; las veces que intenté dejar de beber fallé porque aún tenía los residuos en mi mente y en mi cuerpo, mismos que se activaban al menor motivador. A través del sauna, sentí que me desintoxiqué completamente y sentí claramente cómo mi mente comenzó a pensar mejor.

Durante los siguientes pasos del Programa me di cuenta de la razón por la cuál había consumido y de qué haría para remediarlo. También aprendí a ser una mejor persona, comprendí que cuando ayudas a alguien más a pasar a través de sus problemas, las ganancias de quien ayudaste se vuelven más grandes para ti.

Extraño las tardes de reta de voleibol y de ping pong, aunque en esto último no era muy bueno. Me ayudaron a integrarme e integrar a mis compañeros nuevos, me gustaba ayudarlos a que su estancia fuera más bonita.

Narconon Puebla
Narconon Puebla
 

Las instalaciones, la calidez y el Programa en sí hicieron que Narconon se convirtiera en una de las mejores cosas que he hecho en mi vida. Hoy llevo 6 meses afuera y día a día lucho por alcanzar mis metas y mis sueños.

Hoy mis padres duermen tranquilos y no tienen la preocupación de que un día me pasara algo como un choque o que me atropellaran en medio de la noche. Hoy mi esposa me ha dado otra oportunidad para continuar con nuestra familia y ver como nuestros hijos crecen para convertirse en personas de bien.

Hoy quiero que muchas personas conozcan Narconon y quiero que mis palabras trasciendan y difundan cómo es que este Programa cambia vidas.

Miguel Ángel, Graduado de Narconon Puebla.

AUTOR
PG

Paola Garabito

NARCONON PUEBLA

EDUCACIÓN Y REHABILITACIÓN DE DROGAS