De creer en la recuperación a liderarla: mi historia en Narconon Puebla

Hace tres años llegué a Narconon Puebla con la convicción de que la recuperación es posible. Lo que no sabía era que este camino también transformaría profundamente mi vida. Comencé desde las bases, aprendiendo cada proceso, cada área y cada responsabilidad. Estuve en retirada, viendo cómo poco a poco las personas recuperaban claridad y energía, fui encargada de la desintoxicación de la nueva vida, una de las etapas más delicadas y determinantes del programa. Ahí entendí profundamente la importancia de la disciplina, el cuidado y la supervisión constante. Más adelante fui Supervisora del Curso de Destrezas para la Vida, una de las fases más transformadoras para nuestros estudiantes. En esta etapa, los estudiantes adquieren herramientas prácticas para enfrentar la vida con responsabilidad, comunicación efectiva y toma de decisiones conscientes. Ser parte de ese proceso, guiarlos mientras fortalecían su carácter y su capacidad de enfrentar el mundo exterior, fue profundamente inspirador. Verlos recuperar seguridad, propósito y dirección reafirmó mi compromiso con esta misión.
En cada área aprendí algo esencial: la recuperación no es solo dejar atrás una adicción; es reconstruir habilidades, valores y confianza para vivir plenamente.
He sido testigo de lágrimas que se convierten en sonrisas. De silencios que se transforman en confianza. De personas que llegan sin esperanza y se van con metas, propósito y dignidad renovada. Y en ese proceso, yo también crecí. Aprendí a liderar con empatía, a escuchar con el corazón y a nunca perder de vista que detrás de cada expediente hay una historia humana que merece respeto.
Hoy tengo el honor y la responsabilidad de ser Directora de Narconon Puebla. No veo este puesto como un logro personal, sino como un compromiso más grande. Porque conozco cada área, cada desafío y cada victoria. He caminado cada paso junto a mi equipo y junto a nuestros estudiantes. Dirigir Narconon Puebla significa para mí proteger un espacio donde las personas pueden reconstruirse, redescubrir su fuerza y recuperar su libertad. Significa trabajar todos los días con pasión, ética y propósito.
Tres años después, puedo decir con certeza que no solo creo en la recuperación… la he visto, la he vivido y la sigo construyendo todos los días. Narconon Puebla no es solo un centro de rehabilitación. Es un lugar donde las segundas oportunidades se vuelven realidad. Y para mí, es también un lugar que me ha enseñado que cuando ayudas a otros a levantarse, tú también creces.
Un mensaje para las familias
Si hoy estás leyendo esto porque tú o alguien que amas necesita ayuda, quiero que sepas algo: hay esperanza. La recuperación es posible cuando se cuenta con el apoyo adecuado, una guía estructurada y un equipo comprometido. En Narconon Puebla estamos aquí para acompañarlos en cada paso del proceso. No están solos. Dar el primer paso puede ser difícil, pero también puede ser el inicio de una nueva historia.
Y nosotros estaremos aquí para ayudarles a escribirla.
Elisa Fernanda Hernández Picazo
Directora ejecutiva de NARCONON PUEBLA


