Gracias a Dios, a Narconon Puebla, a la vida y a mis padres por esta oportunidad

Estudiante del programa Narconon Puebla

En un inicio tenía dudas por todo, llegó un momento en el que incluso sentí que este programa no era para mí, me sentía triste, solo tenía el alma rota y la mente perdida, literalmente era un muerto viviente, me costaba mucho confiar y siempre quería tener la razón, fue muy duro no solo físico sino emocionalmente y mentalmente.

Estaba perdida en un limbo de negación y sufrimiento hasta que un día decidí confiar en Dios, en la vida y en mi capacidad, empecé a darme cuenta de todo lo que soy capaz de hacer y poco a poco fui recuperando ese valor y ese amor que había perdido hace tiempo, aquí me he podido encontrar y descubrir quién soy en realidad y lo mucho que valgo y que me amo.

Estoy agradecida con Dios, con la vida, con el programa de Narconon y con las personas que conocí en este lugar, gracias por impulsarme, por obligarme a salir de esa zona de confort en la que me encontraba y obligarme a emprender este maravilloso viaje al autoconocimiento y al amor propio.

Gracias a Dios, a Narconon Puebla, a la vida y a mis padres por esta oportunidad.

—M.F.F.M., Estudiante del programa Narconon Puebla


AUTOR

Lizbeth Carmona

Secretario de Público

NARCONON PUEBLA

EDUCACIÓN Y REHABILITACIÓN DE DROGAS